Soluciones para la mamitis aguda

Conforme los niños van creciendo, se van apegando mucho más a alguno de sus padres, en específico a aquella que pasa la mayor parte del tiempo con él, su mama. Sobre todo en la etapa entre los 2 y 3 años, donde se muestra un gran apego a su madre porque aun se sienten inseguros con sus actividades independientes, lo que los hace sentirse seguros solo con su mama.

Soluciones para la mamitis aguda

Los niños que se encuentran entre los 2 y 3 años pueden llegar a querer pasar todo el tiempo que puedan cerca de su mamá, sin importar si rechazan a cualquier otra persona, como su padre. Y aunque esto haga sufrir a los papas, aun los niños no tienen la capacidad de ponerse en el lugar del otro para saberlo.

Por ahora, lo único que conocen es la seguridad que les proporciona el lado de su mama, y tenerlas cerca es lo único que les asegura la confianza necesaria para atreverse a experimentar cosas nuevas.

Claro está que, esta es una fase que se presenta en todos los niños mientras van creciendo, y nosotros como padres debemos aprender a infundirles la confianza y seguridad que necesitan para aprender a ser un poco más independientes.

Abrirse a nuevas experiencias

Los niños pequeños son muy fáciles de llevar a la vida rutinaria, porque eso les proporciona seguridad y confianza. Por lo que, hacer todos los días la misma cosa a ciertas horas especificas, con cierto padre en especifico es normal que sienta cierto rechazo con el padre con el que no pasa el tiempo suficiente.

Cuando un niño empieza a practicar sus rutinas pero en compañía continua de otros familiares, como sus tíos o abuelos, aprenden mucho más fácil a ser independientes. Claro está que, también pasan por la fase de mamitis, pero la superan con mucha más facilidad.

Por otra parte, los niños siempre van a ser los pequeños de la casa y sus conductas tienen mucho que ver con la edad por la que pasan, lo que siempre suele expresar las acciones erráticas que tienen cada tanto tiempo.

Sin embargo, crecer rodeado de personas que respetan sus rutinas les permite tener la confianza para hacer cosas nuevas por sí mismos, como vestirse o comer solos. Y así, los niños van aprendiendo a desapegarse de forma natural de sus padres, para ser más independientes, pero lo mejor es que se haga de forma gradual.

Rutinas fuera del hogar

Una de las rutinas que más les cuesta aceptar a los niños en esta etapa entre 2 y 3 años, vendría siendo empezar a pasar más horas en el día sin ver a sus padres. Como lo sería en el caso de que, empiecen a asistir a la guardería. Ya que, la separación suele ser traumática de cierta forma para aquellos niños que pasan muchas horas en compañía de sus padres.

La mejor solución para el desapego de la mamitis es la separación gradual, siempre hay que transmitir calma y tranquilidad, que les infunda a sus niños la confianza de que se verán luego y que pasaran un tiempo divertido en compañía de otras personas.