Por qué la miel no se recomienda a los bebés menores de 1 año

La miel es considerada como un alimento muy saludable por la comunidad científica. Sin embargo, este alimento no es saludable para los niños que tienen una edad menor a un año; la miel es uno de los diferentes alimentos que se encuentran prohibidos para los bebés a pesar de que muchas madres desconocen este dato.

¿Los bebés menores a un año pueden comer miel?

Los bebés que no posean una edad superior a la de 1 año no pueden comer ni un poco de miel. No es bueno que la madre intente endulzar el chupete (como se hace de costumbre) con miel, de la misma forma se debe de evitar que al bebé se le otorgue cualquier tipo de alimento que contenga miel, ya sea alimentos preparados como las papillas o las frutas; así mismo, es muy importante evitar usar la miel como algún tipo de suplemento contra la tos.

La miel es un alimento muy peligroso para aquellos pequeños que no superen la edad de un año. Por este motivo, este tipo de prácticas deben de hacerse a un lado hasta que el bebé pueda desarrollarse un poco más. Uno de los peligros que ocasiona el consumo de miel en los bebés menores a un año es que puede afectar gravemente la lactancia y es capaz de originarle caries al pequeño en los primeros dientes que desarrollar debido a las grandes cantidades de azúcar que posee este tipo de alimento.

¿Por qué es un riesgo que los bebés ingieran miel?

La miel es un alimento muy negativo para los bebes, esto se debe a que la ingesta del mismo, así sea en pequeñas cantidades, puede generar botulismo del lactante, que es una enfermedad muy seria. Los pequeños desarrollan esta enfermedad debido a que su intestino se encuentra aún en una etapa muy joven, por lo que es incapaz de defenderse ante el Clostridium Botulinum que pueden ser encontradas en la miel de abejas o en sus derivados.

Por ello, se deben de evitar estos alimentos ya sea en pequeñas cantidades, sólo así podremos evitar que nuestro pequeño no se encuentre con el riesgo de padecer esta enfermedad. Esta enfermedad es capaz de desarrollar diferentes síntomas entre los cuales podemos encontrar:

  • Un llanto muy débil por parte del pequeño.
  • Una severa falta de apetito o ganas de alimentarse.
  • Debilidad en los músculos del bebé.
  • Desgano.
  • Constipación.

La aparición de todos estos síntomas tiene un solo motivo y es por la presencia de la toxina botulínica en sus cuerpos, lo cual puede generar una seria parálisis muscular en el bebé. El riesgo de la presencia de esta toxina en el cuerpo del bebé aumenta aún más si ésta no es tratada con rapidez, debido a que puede generar la aparición de una parálisis mucho más grave que puede afectar las diferentes extremidades del bebé como las piernas o los brazos.

Incluso, la aparición de esta toxina puede causar que el bebé sufra de una parálisis en los músculos de su sistema respiratorio, colocando en gran riesgo su vida.