Por qué cuando estás dando pecho a tu bebé adelgazas.

La lactancia materna es el principal alimento consumido por los bebés, ya que este aporta las diferentes vitaminas que el infante necesita para un completo desarrollo. Al momento del embarazo, los senos de la mujer empiezan a experimentar cambios, principalmente un aumento en su tamaño y el aumento del pezón, los cuales se verán preparados para suministrar los nutrientes una vez que el bebé haya nacido.

Sin embargo, este no es el único cambio que la mujer experimenta durante y después del embarazo, luego de realizado el parto, la mujer notara un aumento de peso en su cuerpo, esto es provocado por las reservas naturales de grasa que posee nuestro sistema, las cuales se adquieren durante el embarazo y actuaran como un soporte al momento de dar lactancia.

Por lo tanto, no deben existir preocupaciones por la cantidad de peso extra que pueda tener la mujer, es un sistema de nuestro cuerpo para mantener sus nutrientes al momento de amamantar.

El peso y a lactancia.
La lactancia materna está demostrada es uno de los principales métodos para bajar de peso después del embarazo, los científicos aseguran que mientras más veces se da de amamantar a un niño, más peso ira perdiendo la mujer. Se estipula que durante el embarazo el peso de la mujer aumentará de 10 a 15 kilogramos, el cual después del parto se verá reducido de entre 4 a 6 kilogramos.

De este modo, la lactancia materna representa una actividad que permite el volver al peso natural antes del embarazo, evitando de esta manera, un aumento del peso corporal que puede llevar a la obesidad. Existe una relación entre el tiempo de lactancia y el peso, se ha demostrado que durante los primeros 4 y 6 meses de lactancia es el tiempo en el que las mujeres tardan en recobrar su peso original.

Un estudio condujo que la producción de leche materna puede quemar alrededor de 500 y 600 calorías diarias, el cual es igual a la realización de ejercicios aeróbicos por dos horas. Una pérdida de peso muy brusca puede provocar un aumento en la fatiga y degeneración de la masa muscular, así como la falta de nutrientes en nuestro cuerpo, por lo cual es recomendable el uso de una dieta equilibrada para mantenernos sanos.

Otros beneficios de la lactancia materna.
La producción de leche materna genera una serie de beneficios que afectan tanto al bebé como a la madre, la leche materna además de ser el alimento por excelencia para su bebé, produce la generación de anticuerpos que refuerzan el sistema inmunológico, también reduce el riesgo de padecer asma y alergias al infante.

Los productos lácteos especialmente diseñados para los bebés funcionan como un remplazo de la leche materna producido de forma artificial, sin embargo, estos suplementos son más complejos de digerir para el bebé. Un estudio ha demostrado que aquellos bebés que fueron alimentados con leche materna, presentaran menos riesgos de obesidad infantil.

En la madre, la lactancia materna ayuda a combatir el desarrollo de hipertensión, disminuye la probabilidad de contraer cáncer de ovarios y aumenta el nivel de calcio en los huesos. Además de representar un ahorro económico al no tener que comprar suplemento vitamínico para los infantes.