Mamás y amas de casa pueden sufrir depresión

Que pasa cuando una mujer solo se dedica a cuidar de la casa, de los hijos, y no tiene ninguna actividad extra que no sea mantener todo en orden y que nada se salga de su entero control. ¿Está mujer se encuentra bien?

Ser mamá, para algunas mujeres es su meta de vida. Se sienten realmente realizadas al poder tener un hijo y con ello todas sus metas están cumplidas. El estar en su casa y poder cubrir todas las necesidades de su hijo, son su prioridad y único motivo de vida.

Se han realizado varios estudios en distintas Universidades sobre esto, y se ha llegado a la conclusión que las mujeres que tienen la dupla son mamás y amas de casa, tienden a tener episodios de depresión.

¿Qué es la depresión?

La depresión es catalogada como una enfermedad mental grave, que inhabilita la capacidad de la persona de compartir socialmente con otras, ya que esta siente la necesidad de aislarse y encerrarse en un nuevo mundo. Es más propensa a que las padezcan las mujeres que los hombres.

Paulatinamente, la persona que sufre de depresión, va mermando las ganas de trabajar, hacer ejercicios, salir de casa, prefiere estar en la seguridad de su hogar aislada que tener la fortaleza de salir y compartir con otros. Sus principales síntomas son: insomnio, falta de apetito, inapetencia de realizar las actividades cotidianas, inseguridad y miedo a enfrentar las cosas, entre otras.

Madres y amas de casa: más propensas a sufrir depresión.

Un hijo, aunque sea planificado y deseado al llegar a la casa, cambia todo. La vida de las personas que viven allí da un giro de 360°, por supuesto que, para bien por ser una bendición, pero se debe reestructurar de nuevos la mayoría de las actividades y las maneras de hacer las cosas.

Generalmente la mujer es la que toma la batuta de todo, y empieza a recargarse de más cosas que hacer, cuidar al bebé, mantener la casa en orden, atender a su familia y en ocasiones por todo esto deja su trabajo, para que el tiempo le alcance un poco más.

Por toda está sobrecarga de actividades, la nueva mamá tiende a descuidarse un poco, ya no se arregla como antes, su cabello y uñas se van notando descuidados y tienden a aumentar de peso cosa que poco a poco va afectando su autoestima y llevando poco a poco a la mujer a sufrir de depresión.

Síntomas que debemos tener en cuenta:

Hay varias señales que nos pueden dar indicios que una mujer puede estar sufriendo de depresión o que puede llegar a padecerla tenemos:

  1. Falta de control en la ejecución actividades, que antes eran cotidianas y que dominaba.
  2. Menos tolerancia ante el dolor. Se está más sensible y propensa a que el dolor de alguna manera te doblegue.
  3. Presentas insomnio. En ocasiones puedes dormir, pero tienes la sensación que no descansas.
  4. Nada te inspira, se pierde la necesidad y el placer de realizar las actividades que antes ejecutabas de manera cotidiana.
  5. Se va perdiendo las capacidades cognitivas, ya tú memoria se siente afectada y tú capacidad de razonar también merma.