¿En qué consiste la Maniobra de Hamilton?

Hay muchas creencias acerca de este mito sobre mujeres embarazadas, en el que se cree que por el tacto se induce el parto. ¿Será posible que de verdad los tactos estimulen la aproximación del parto? La Maniobra de Hamilton se deduce que fue realizado cuando las mujeres antes de parir sienten un tacto muy doloroso que le han hecho. Se utiliza generalmente en mujeres embarazadas de 39 semanas y es realizada por médicos especialistas.

Esta maniobra consiste en meter uno de los dedos (mayormente utilizado el dedo medio) en la vagina hasta llegar al cuello uterino mientras éste es girado como si fuera un trompo dentro. Esto es con la finalidad de despegar o separar la parte que se encuentra debajo de la bolsa en la pared del útero donde es producido el líquido amniótico.

Este acto hace que haya un incremento en la producción de prostaglandinas en las próximas 24 horas, la cual es una hormona clave en el parto porque es la que ayuda a producir las primeras aberturas del cuello uterino. Generalmente, durante un parto se administran en esta hormona con este fin que ayuda a tener un parto más fluido.

El objetivo de la maniobra de Hamilton es inducir el parto cuando el embarazo se ve comprometido de manera negativa o puede ser perjudicial para la madre y el feto. Existen muchas polémicas de esta maniobra debido a los resultados dolorosos después de su realización. Es por esto, que los médicos se cuidan mucho de hacerla en las semanas adecuadas.

¿Cuáles son los riesgos de la realización de la Maniobra de Hamilton?

Existen diferentes riesgos que se pueden correr en la realización de este proceso:

  • Puede provocar una ligera hemorragia que puede ser de colores rojizos o marrón. El médico debe informar acerca de esto para evitar cualquier susto.
  • Los dolores típicos de esta realización, estos pueden llegar a ser leves o fuertes, dependiendo de la sensibilidad de la madre y la forma de realizarla de parte del médico.
  • Puede ocurrir una ruptura de las membranas amnióticas antes de tiempo que indicaría la urgencia de una inducción del parto si no se regenera al pasar las horas.
  • Al provocar esa ruptura, aumentan las posibilidades de contraer una infección que puede perjudicar a la madre y al feto.
  • En algunos casos, se expulsa el tapón mucoso que se forma.
  • Por el uso de hormonas, se presentan las contracciones uterinas que deben ser controladas y monitoreadas por el médico al que se acudió.
  • Este procedimiento no se puede realizar si se trata de una mujer embarazada con un caso de placenta previa.

Se recomienda que se tenga un control de visitas con el ginecólogo u obstetra adecuado para prevenir si es necesaria la realización de la Maniobra de Hamilton en algún momento del embarazo. Sin embargo, en la mayoría de los casos, es un procedimiento que debe realizarse en caso de urgencia o emergencia si se observa que el embarazo se encuentra comprometido.