Agradecemos que hayas llegado a nuestra vida

Cuando finalmente llega una criatura a este mundo no se puede decir que haya nacido sólo un bebé; no se puede concebir la idea de un bebé sin pensar en la maravillosa y extraordinaria dupla de mamá y bebé.

En donde se inicia una serie de emociones encontradas bidireccional que solo aquellos que la viven saben que esto es el evento más extraordinario por el cual una madre vivirá.

Por todo lo expuesto anteriormente surge la siguiente interrogante ¿Es que acaso puede existir algún pequeño humano sin el calor, amor, protección, reprimenda o enseña de una madre o de alguien que cumpla esta sublime función?

Brindar un entorno confiable

Al momento de tomar la decisión de ser padres y de tratar de mantener una relación sana en donde estén involucradas los procesos de enseñanza y aprendizaje que esto implica, entonces surgen múltiples interrogantes entre las tenemos: ¿Qué pasaría si tengo un hijo muy inquieto?

¿Qué pasaría si mi hijo es poco sociable o por el contrario es muy tremendo? o en el mayor de casos ¿Cómo educar un niño que no acepte límites?

Todo entorno confiable comienza por los padres o guías que estén con el pequeño en ese momento, en donde ellos deben comenzar por brindarle una sonrisa a pesar de todas las dificultades que grupo familiar esté viviendo en ese instante.

También es importante aumentar su autoestima cuando el pequeño decida su propia forma de vestir, y decirle que se ve estupendo. Es vital apartar un espacio de tu vida para que te puedas sentar con él o ella a jugar lo que más le guste durante unos minutos a día.

A pesar de que no puedan ir de vacaciones a sitios exóticos, lo puedes llevar de paseo al parque, a una plaza o aun espacio abierto en donde él o ella sean más felices en ese momento contigo. Otra opción que también es válida es la de apagar el móvil para que lo puedes atender y escuchar con más dedicación.

Un abrazo a tiempo y oportuno es indispensable para brindar un entorno confiable porque el niño o la niña van sentir que son seres humanos importantes para sus padres y además que ellos los aman demasiado al tenerlos entre sus brazos.

Aprovechar el día de hoy.

En vez de preocuparme de cómo vas a ser cuando sean grande, más bien me voy a ocupar por brindarte un espacio inmenso de amor y ternura por haber sido parte de mi vida, y en donde mi deber es la orientarte y protegerte.

Es nuestra tarea como progenitores crear una relación provechosa con nuestras proles. Para concretar esta estrategia es indispensable vincularnos con nuestros hijos desde sus emociones, es decir, sentir empatía con cada emoción de su existencia.

Si nosotros como padres llegamos a consolidar que nuestros hijos se sientan acobijados y protegidos, ellos van a crecer en un clima de seguridad y de confianza en sus vidas, en donde los regaños y los desprecios no van a tener espacio, porque están bendecidos por DIOS y una familia responsable y amorosa.