5 simpáticas verdades de tener hijas.

La paternidad está llena de magia y nuevas cosas por descubrir y disfrutar, especialmente cuando se tiene una niña. La pequeña princesa de la casa es casi como un hada que revolotea en nuestras pupilas y hechiza nuestros corazones con su ternura. Es particularmente especial tener una niña en casa porque interactúa con papá y mamá de una forma maravillosa.

Tener una hija nos hace reflexionar
Para el padre, esta será su princesita, su reina y una mini versión de su amada esposa, por lo que se convierte en su gran amor. Para la madre es un vivo y tierno recordatorio de su misma infancia como hija, será con quien podrá disfrutar de esas cosas que le encantaba en cuando era pequeña y se generará un vínculo especial entre ambas.

Por lo que la relación con ambos padres resulta perfecta y los convierte en un buen equipo que demuestra su amor a través de su unión. Pero esto no es todo, existen datos geniales y fructuosos de las consecuencias que trae a una pareja el tener una hija. Así que tenemos para ustedes estas 5 simpáticas verdades de tener hijas.

La generosidad sin límites
Los hombres que tienen hijas se caracterizan por ser mucho más generosos, consentidores, tiernos e incluso permisivos. Cualquiera que sea padre sabrá que con el nacimiento de una hija también comenzó una aventura llena de experiencias que han cambiado sus vidas. Así que no será raro que los hombres las consientan con lo que ellas más deseen para verlas felices y sonrientes.


Un reflejo de sus padres
Junto a sus padres puede generar intereses en común, como la moda, su fascinación por los zapatos, un lugar favorito para pasear, comida especial, la ciencia ficción, hasta la música. Es normal que las niñas vean a sus padres como un ejemplo a seguir, por lo que siempre tenderán a adoptar hábitos y gustos de estos. Por lo que es recomendable crear el ambiente perfecto para compartir, afianzar su relación y enseñarles correctamente.

Confianza para charlar
Una hija siempre podrá contar con la confianza de su madre para tener “charlas de chicas”. Por lo que si necesita consejos femeninos o aprender cuidados básicos que una chica debe tener, la mamá será la enciclopedia perfecta para consultar.

En cambio, con su padre, a través del afecto, podrá desarrollar conversaciones igual de importantes y significativas respecto a muchas otras cosas que él conozca. Incluso, cuando ella comience a mostrar interés por los chicos, éste podrá aconsejarla con amor sobre esto.


Una buena cómplice
Se generará una relación de complicidad entre papá y mamá con su pequeña consentida en la que ella será el punto de unión. Podrían juntarse padre e hija para decidir quedarse media hora más viendo la televisión sin que mamá los reprenda. O, por otro lado, madre e hija podrían unirse para ganarle a papá y lograr que compre ese delicioso helado que tanto les gusta.

Marcar su futuro desde pequeña
Tendrán la oportunidad de criar a una futura mujer llena de fortalezas, valores e inteligencia gracias a la relación de amor, respeto, comunicación y apoyo que tienen sus padres entre ellos y con su hija.